Las mejoras producidas en las tecnologías de fabricación permiten a los fabricantes reducir el tamaño de los elementos que componen los procesadores. La meta final es que el micro se convierta en un SOC y todo el sistema, o al menos la placa base, este integrada en su interior.
¿Qué es por tanto un núcleo?
Un procesador funciona leyendo instrucciones y datos, los procesa y da lugar a resultados. Un núcleo, no es más que el bloque encargado de ejecutar las instrucciones.
La disminución en el tamaño de los transistores con los que se crea todo dentro de un micro permite a los ingenieros tener más espacio libre. Esto les permite poder duplicar o incluso triplicar estos bloques. De esta forma pasamos de poder ejecutar una sola tarea a trabajar con varias al mismo tiempo.
Esta tecnología no es del todo nueva. Antes de que se pudieran integrar dos o más núcleos en el interior del chip ya existían equipos multiprocesadores. En estos convivian más de un chip sobre la misma placa base. Como te puedes imaginar eran muy caros y necesitaban placas bases especiales para hacerlos funcionar. La idea en esencia es la misma pero mucho mas eficiente al estar todo incluido dentro del mismo chip.
¿Un procesador con dos núcleos es el doble de rápido que uno con un núcleo?
No todas las aplicaciones que utilizas son capaces de usar esos dos núcleos de manera simultánea y por lo tanto no consiguen sacar partido a un mayor número de ellos. Imagina un programa que va a sumar una serie muy grande de números. Para realizarla va acumulando la suma, luego necesita conocer el resultado anterior para poder continuar. Este seria un ejemplo de tarea que no se podría acelerar usando varios núcleos sin cambiar el código del programa.
Si al realizar esa misma suma se divide la serie de números inicial en varios bloques podrás acelerarla con el uso de más de un núcleo. Ahora sólo tendrás que sumar al final el total de cada bloque. Pero para realizarlo de esta forma es necesario volver a diseñar toda la aplicación.
En otras situaciones tener dos o más núcleos lleva a ganancias muy grandes de rendimiento. Sobre todo al evitar bloqueos. Estos ocurren, por ejemplo, casi de manera continua con los antivirus. Una utilidad de este tipo es capaz de consumir el 100% de un núcleo, parando la ejecución de otras aplicaciones hasta que termine su trabajo. En estos casos disponer de más núcleos mejora la respuesta de todo el sistema.
Los procesadores de doble núcleo son más ágiles en la respuesta a tus órdenes. El sistema operativo esta más desahogado. Pero no debes pensar que de manera general acaben su trabajo en la mitad de tiempo.
¿Sirve para algo tener más de dos núcleos?
Debes de estar pensando, si con dos núcleos somos capaces de quitar algunos bloqueos, ¿qué no podremos hacer con tres o más? En principio, si tienes más núcleos, el procesador puede trabajar con más tareas al mismo tiempo.
Los fabricantes y diseñadores de micros tienen clara esa ganancia de prestaciones y la tendencia pasa a que en un futuro tengamos más núcleos en cada procesador. Por desgracia, la mayoría de las utilidades y aplicaciones no pueden ejecutar sus propias instrucciones en paralelo. Pero si existen ciertas tareas que se benefician de manera clara del aumento de núcleos:
Retoque fotográfico. Sobre todo en la aplicación de filtros. En muchas ocasiones se pueden calcular al mismo tiempo sobre diferentes regiones de la misma imagen.
Trabajos de video. Es parecido a lo que ocurre en el caso anterior, la utilidad puede trabajar con más de un fotograma a la vez dentro de la misma película.
Juegos de estrategia. Existen muchos juegos en los cuales el próximo movimiento se basa en realizar cálculos sobre las posiciones futuras, el caso más claro es el ajedrez. También les viene muy bien un procesador con un mayor número de núcleos. Por desgracia no acelera de la misma manera todos los juegos.
Rendering. La creación de imágenes 3D también se aprovecha de este aumento. La razón es similar a la del retoque fotográfico ya que los programas pueden calcular distintas regiones de manera independiente. No confundas este tipo de imágenes con las que se utilizan en los juegos de PC que son creadas por la tarjeta gráfica.
¿Cuál sería el número ideal de núcleos?
Para aplicaciones que no sean las anteriores cuatro núcleos es más que suficiente ya que los programas, y el propio sistema operativo, son incapaces de sacar jugo de un micro con un mayor número de ellos.


